Tras ocho años conviviendo con humedad por capilaridad en su vivienda, Mercedes Gutiérrez, vecina de Valladolid, decidió poner a prueba públicamente a las empresas del sector. Documentó el proceso en redes sociales y, tres meses después de la instalación del sistema Humix, las mediciones mostraron una reducción significativa de la humedad en los muros de su casa
Ocho años conviviendo con un problema persistente
La humedad por capilaridad es una de las patologías más habituales en viviendas situadas en contacto directo con el terreno. Manchas en las paredes, pintura deteriorada, olor a humedad y un ambiente interior menos saludable son algunas de las consecuencias que pueden prolongarse durante años si no se actúa sobre el origen del problema.
Este fue el caso de Mercedes Gutiérrez, vecina de Valladolid, que llevaba ocho años conviviendo con humedad por capilaridad en su vivienda. Durante todo ese tiempo probó diferentes soluciones que prometían acabar con el problema: deshumidificadores, productos específicos, lejía, pinturas antihumedad y distintos tratamientos destinados a mejorar el aspecto de las paredes.
Sin embargo, la humedad seguía reapareciendo.
Cuando la humedad se convierte en una preocupación para la salud
Más allá del deterioro de las paredes, Mercedes tenía una preocupación clara: la salud dentro de su hogar. Con hijos pequeños en casa, la presencia constante de humedad le preocupaba especialmente, ya que este tipo de ambientes favorecen la aparición de moho y afectan a la calidad del aire interior.
Tras años probando soluciones que no resolvían el problema de forma definitiva, decidió cambiar de estrategia.
Un reto público para las empresas del sector
Mercedes decidió poner a prueba a las empresas especializadas en humedades. A través de sus redes sociales explicó su situación y anunció que documentaría públicamente todo el proceso para comprobar si alguna empresa era realmente capaz de resolver su problema.
El planteamiento era sencillo: grabaría la evolución de la pared y contaría a sus seguidores si el sistema funcionaba o no.
Entre las distintas propuestas que recibió, solo aceptó una empresa para realizar la prueba: Humix.
Mediciones iniciales con un alto nivel de humedad
Antes de la instalación del sistema, el equipo técnico realizó mediciones para analizar el nivel de humedad presente en los muros de la vivienda. Los resultados mostraban un porcentaje de humedad muy elevado, algo habitual en viviendas que llevan años afectadas por capilaridad.
La humedad por capilaridad se produce cuando el agua del subsuelo asciende por los materiales del muro, manteniendo las paredes constantemente húmedas mientras exista contacto con el terreno.
Tres meses después: una reducción clara de la humedad
Tras la instalación del sistema, el equipo regresó a la vivienda para realizar nuevas mediciones y comprobar la evolución de los muros.
Los resultados fueron claros: en menos de tres meses el nivel de humedad había descendido de forma notable. Este descenso también comenzó a reflejarse en el estado visible de la pared, que inició su proceso natural de secado.
Cuando se consigue detener el ascenso del agua desde el terreno, los muros dejan de absorber humedad y comienzan a secarse de forma progresiva con el tiempo.
Un caso real documentado en redes sociales
La experiencia de Mercedes refleja una situación que viven muchas viviendas afectadas por capilaridad: años de soluciones superficiales que no logran resolver el origen del problema.
En su caso, lo que comenzó como un reto público para comprobar si una empresa podía solucionar su situación, se ha convertido en un caso real documentado en redes sociales donde la mejora en los muros ha sido visible en pocos meses.
Para muchas viviendas que conviven con este tipo de humedad estructural, actuar sobre la causa —y no solo sobre las manchas visibles— puede marcar la diferencia entre seguir luchando contra el problema o empezar a ver cómo las paredes vuelven a secarse.










