Casi el 80% de los incendios que se producen en España al año ocurren dentro de domicilios, causando 172 víctimas mortales en 2024. Los expertos en seguridad de ADT ofrecen 6 recomendaciones para reforzar la seguridad doméstica
Con el invierno y las bajas temperaturas, los hogares se convierten en el principal refugio para el mal tiempo. Sin embargo, el uso de sistemas de calefacción, estufas y chimeneas, a menudo de forma imprudente, convierte los hogares en el escenario más peligroso para el riesgo de incendios. Y es que un 78% de los fuegos que se producen anualmente en España tienen su origen en el ámbito doméstico, según datos de UNESPA.
Las estadísticas más recientes sobre víctimas de incendios son contundentes. De los 234 fallecidos registrados en 2024, 172 perdieron la vida dentro de sus viviendas, lo que representa el 74% del total. Por zonas, el salón se convierte en el lugar de la casa más peligroso, registrando el 35,5% de los fallecimientos, seguido de cerca por la cocina (27,3%) y el dormitorio (25,5%).
Los servicios de emergencia coinciden en que en esta época del año se acumulan más incidentes: fallos eléctricos por sobrecarga, chimeneas no limpiadas, brasas mal apagadas, instalaciones antiguas y poco revisadas o calefactores demasiado cerca de textiles. Los expertos en seguridad de ADT, empresa líder en alarmas y seguridad electrónica, recomiendan reforzar la seguridad doméstica en los meses de invierno y ofrecen 6 medidas para evitar malos hábitos:
- Revisar la instalación eléctrica y de gas. Una de las principales causas de incendios son los fallos eléctricos. Es fundamental no sobrecargar los enchufes con regletas y asegurarse de que la instalación está en buen estado. Además, algo poco conocido es que lo sistemas modernos de seguridad del hogar tienen la capacidad de intervenir a través de dispositivos de apagado y encendido automático y/o remoto.
- Realizar un buen mantenimiento y uso de las chimeneas de leña. Es importante limpiar el conducto una vez al año y evitar los acelerantes y combustibles alternativos, priorizando el uso de leña seca. Además, debe mantenerse una distancia mínima de un metro entre la chimenea y materiales inflamables como cortinas o sofás.
- Garantizar la ventilación adecuada. Dentro de los hábitos recomendados, contar con una buena circulación de aire, siempre que se utilicen chimeneas o estufas, resulta fundamental para evitar la acumulación de monóxido de carbono, un gas inodoro, incoloro y potencialmente letal.
- Uso prudente de los sistemas de calefacción. Estufas, chimeneas y calefactores deben ser revisados anualmente por un profesional antes de su uso. Además, deben mantenerse alejados, al menos un metro, de cualquier material inflamable como cortinas, mantas o muebles, al igual que no deben cubrirse ni utilizarse nunca para secar la ropa.
- Mantener máxima precaución en la cocina. No dejar nunca sartenes o cazuelas en el fuego sin supervisión. Igualmente, es importante limpiar, de manera regular, los filtros de la campana extractora, ya que la acumulación de grasa es altamente inflamable.
- La importancia de la detección temprana. La instalación de detectores de humo y monóxido de carbono, especialmente en dormitorios y pasillos, es una de las medidas más eficaces para salvar vidas, ya que permite una reacción más inmediata. Estos dispositivos, incorporados dentro de los sistemas de seguridad modernos, permiten identificar humo, calor o gases tóxicos en los primeros segundos, cuando todavía es posible evitar daños.
«En ADT, nuestro compromiso va más allá de la protección contra robos, ya que buscamos proteger integralmente la vida de las personas y sus bienes», afirma José González Osma, director general de ADT. «El papel de sistemas de alarma como el de ADT, equipados con detectores de humo y monóxido de carbono, es crucial. En caso de un incendio o un escape de gas, el detector avisa mediante una alarma audible y visual para llevar una detección temprana de estos peligros invisibles. De esta manera, se proporcionan segundos vitales para reaccionar y garantizar la tranquilidad de los clientes, incluso ante los accidentes domésticos más inesperados».










